La tomasa

Este blog esta dedicado : * a Doña Tomasa Raquel , una persona muy dulce y a la vez ingenua . Esposa de Don Enrique, Madre, Hermana , Abuela , Suegra, Amiga . Tambièn una gran poetiza , algunos de sus versos los voy a compartir con Ustedes. *Y para todos aquellos que quieran expresar sus inquietudes aquí.-Es un espacio libre donde la imaginación nos traslada hacia lugares inexplorados ; acompañado por imágenes del artista Diego Manuel ( www.diegomanuel.com.ar) .-

Sunday, July 30, 2006


Esta es una oración a San Francisco de Asis titulada Oración Simple, disfrútenla!!!"Los Constructores " de Diego Manuel


Oración Simple

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz!

Donde haya odio, yo ponga amor.

Donde haya ofensa, yo ponga perdón.

Donde haya discordia , yo ponga unión.

Donde haya error, yo ponga verdad.

Donde haya duda, yo ponga fe.

Donde haya desesperación ,

Yo ponga esperanza.

Donde haya tinieblas, yo ponga tu luz.

Donde haya tristeza , yo ponga alegrìa .

Oh, Maestro, que yo no busque tanto

Ser consolado, como consolar;

Ser comprendido, como comprender;

Ser amado, como amar.

Porque es dando , como uno recibe ;

Es olvidándose, como uno encuentra;

Es perdonando, como uno es perdonado;

Es muriendo,

Como uno resucita a la vida eterna.

San Francisco de Asis.

Saturday, July 29, 2006



El casamiento

Después de mucho camino, de tratar distintas chicas, llego a mi vida, ella, sencilla, vergonzosa, delicadita.


Sus ojos negros decían todo lo que su boca no pronunciaba. Me hablaban de amor, de seguridad, de pasión, de todo, sin decirme nada.



Pronto le propuse casamiento y poco a poco , amueblamos el futuro hogar. Y al fin llego el gran día .....Emocionado la vi llegar a la iglesia con su vestido blanco , su mirar resplandeciente y con un sí muy bajito se convirtió en mi esposa.


Al pisar la alfombra roja para salir del templo, noté en su rostro un cambio violento de colores que iban desde un púrpura acentuado hasta un blanco mortal y un temblor angustiado que recibía a través de su delicado brazo que se afirmaba en la seguridad del mío.



Cuál no seria mi sorpresa al verle tomar sus polleras con las dos manos, muy apresurada y dirigirse casi corriendo hacia el confesionario.


A mi pobre reciente desposada, se le había cortado el elástico del miriñaque que armaba su vestido y sus piernas quedaban al desnudo, con la transparencia de la fina organiza.



El órgano seguía con la marcha nupcial y yo corría tras la novia, desesperado ante la carcajada general de los presentes. Para colmo de males, en ves de ayudar, agravaba la situación pisándole la cola del vestido y además componentes que se desgarraban de la cintura para abajo.


Mi luna de miel un cuento.


Luego pasó todo felizmente y hoy nos reímos al recordarlo, haciendo caso omiso de aquel descuido involuntario de la modista que en otra época había sido mi novia.



Raquel Duffard.- ( tomasa)
"Los novios" , obra de Diego Manuel